DesarrapaoA ver…
¿Qué os parece la cartita…?
¿A que el jefe de prensa de la SGAE escribe requetebien?
¿Es que siempre hay que salir al paso de lo que cualquier desarrapao tenga que decir?
Joer… que es que no lo entiendo.

Por cierto….
ya sabeis lo que teneis que hacer para que el gaitero fantasma de la TORRE DE HERCULES atormente eternamente al osito TEDDY

(No es una pregunta…. sé que sabeis es truco)

eN relación a la carta de Josetxo Gallués y Jaxinto Gómez titulada Insumisión a la SGAE, publicada el 27/06/2010 en DIARIO DE NOTICIAS, hago las siguientes aclaraciones:

1. Según las normas de propiedad intelectual, el pago de los derechos de autor debe realizarse en aquellos casos en los que existe comunicación pública de material audiovisual o dramático protegido, siempre que ésta no cuente con el permiso de su autor o autores. El acto protagonizado por los antimilitaristas de Navarra en la Casa de Cultura de Burlada en marzo de 2009 cumple ese requisito.

2. Es el promotor/organizador de ese acto de comunicación pública quien asume la responsabilidad de abonar el pago correspondiente, siempre, en función de unas tarifas al alcance de cualquiera (www.sgae.es), auditadas por varios organismos públicos, y que en ningún caso impiden la realización del acto en sí, ya que son las tarifas más bajas y asumibles de Europa.

3. La SGAE no es un activo político o social como lo puede ser, por citar el caso que nos ocupa, un movimiento antimilitarista. Sin desmerecer el papel de estos colectivos en la despenalización de la objeción de conciencia o la insumisión, su trabajo se circunscribe sólo a la gestión de los derechos de autor de sus administrados, los autores y editores, más de 97.000 en la actualidad. A ellos, y sólo a ellos, se debe su labor.

4. Cabe recordar que dicha labor no consiste en robar o extorsionar, como sugieren injustamente los firmantes de la misiva, sino en repartir los derechos de las obras protegidas entre sus propietarios, donde y cuando procede según la legislación vigente. Se trata de garantizar el salario de los autores; un derecho que propiciará la creación cultural en nuestras sociedades, condición sine qua non para el desarrollo de unas sociedades abiertas, despiertas y críticas con lo que les rodea, garantía única de que existan movimientos sociales como el antimilitarista.

5. La libertad no siempre es sinónimo de gratuidad. Así como los antimilitaristas son libres de utilizar contenidos culturales de uso público, mientras sigan utilizando material protegido deberán contar con el permiso de su autor para hacerlo, y si no se da tal, deberán pagar por ello. Los autores también son libres de exigir la retribución que les corresponde en estos casos, como cualquier otro trabajador.

Antonio Rojas

Jefe de Prensa de la SGAE