Publicidad:

Por cierto… Cada vez que pulséis sobre la publicidad de aquí arriba, alguien que yo me sé (y vosotros también) recibirá una colleja
.

Ufff... ¡pero que requetelistos que somosssssss!Desde la Xarxa de Ciutat Vella y EXGAE denunciamos que el Ajuntamient de Barcelona ha dado la cesión a la SGAE, una entidad de gestión privada, la Sala Paral·lel en detrimento de la necesidad de espacios de creación cultural gestionados per entidades i artistas del barrio y la ciudad.

Recordamos que la Sala Paral·lel, anterior Scènic, se expropió por el Ayuntamiento por la cifra de 11 millones de euros que pagó la ciudadanía de Barcelona, que durante este tiempo, la SGAE hipotecó la Sala Paral·lel por 4,8 millones de euros, lo cual es indicativo de la finalidad de lucro de la operación, que el districto de Ciutat Vella de Barcelona necesita espacios de creación independientes en clave barrial y que la majoria de artistas del distrito no forman parte ni están interesados en incorporarse a la SGAE; que el consistorio se comprometió a dotar al Distrito de Ciutat Vella de una fábrica de creación cultural en el Teatre Arnau, el cual actualmente se encuentra en venta, sin que tengamos noticia de que el Ayuntamieto tenga voluntad de adquirirlo.

El teatro ARTeria Paral·lel es parte de un plan más amplio: la SGAE invierte más de 450 millones de euros -la mayoría a crédito – en una red de más de 20 edificios en el Estado Español y América Latina.

Esta operación es posible para la SGAE debido a la opacidad de su propia gestión. Sustrayendo a sus legítimos destinatarios – los autores y editores – el dinero que se debería repartir entre ellos, lo vuelca en la privatización y la especulación inmobiliaria y cultural, privando a la ciudad de un equipamiento pagado con fondos públicos.

Mientras sigue comprando teatros, en los últimos meses, la SGAE ha comenzado una reducción de plantilla que afectará a una cuarta parte de los trabajadores. Estos denuncian, en una carta dirigida a la ministra de Cultura, que la SGAE “se ha empeñado en hipotecar las futuras recaudaciones que pertenecen a sus socios en un proyectos desproporcionados para los recursos de la Entidad”.

A su vez, los propios socios denuncian en varios foros (por la estructura de dicha entidad, el 87% de ellos no puede expresarse, ni tiene derecho a que sus propuestas sean agregadas al orden del día), que ARTeria se financia con los derechos de autor recaudados pero no repartidos y con el canon digital. Así mismo, señalan que: los derechos cuyo autor “no se encuentra” (300 Millones de € a 2007), al cabo de 5 años son invertidos en patrimonio inmobiliario, aunque por ley el 20% de la recaudación del canon debe destinarse a la promoción cultural (pero no a especulación y privatización), se ha desoído la petición de invertirla en futuras pensiones imponiendo un proyecto que constituye una competencia desleal para los empresarios teatrales, quienes no cuentan con los ingresos “privilegiados” que las SGAE recauda a través del canon (un impuesto cuya legalidad ha sido recientemente puesta en duda por el mismo tribunal de Luxemburgo).

En palabras de la propia SGAE, el equipamiento ARTeria Paral·lel está pensado prioritariamente para sus socios. Pero cada vez son menos los artistas que se afilian a entidades de gestión porque las entidades de gestión impiden, a través de cláusulas que rayan la ilegalidad al contradecir abiertamente la Ley de Propiedad Intelectual, la difusión de las obras de sus socios en Internet a través de licencias Creative Commons.

Es obvio que el futuro cultural de Barcelona no puede ser representado por la SGAE. Si la intención de los órganos de gobiernos, que han decididoceder este espacio expropiado con dinero público a una entidad como la SGAE, era la de aportar un motor al futuro crecimiento cultural de la ciudad, se han equivocado…de siglo.

Atendiendo a estos hechos, exigimos:

  • – El fin del trato de favor que el Ayuntamiento de Barcelona ha dispensado a la SGA con la licitación de la Sala Paral·lel.
  • – la sanción a la SGAE por el retraso acumulado en la operación, por incumplimiento de contrato.
  • – el compromiso del Ayuntamiento de que este equipament passará tan pronto como sea posible a un modelo de gestión cívica y de futuro compartido entre entidades y colectivos de artistas de Ciutat Vella.

Las entidades firmantes consideramos que la SGAE no es el modelo que se desarrolla en el ámbito cultural, artístico y vecinal de Ciutat Vella. Por este motivo, anunciamos que no colaboraremos en ninguna de las actividades que se realicen y que continuaremos nuestra actividad de denuncia hasta que la Sala Paral·lel sea recuperada como equipamiento cultural de proximidad.

Ni la comunidad creativa ni por los vecinos y vecinas de Barcelona seremos actores ni espectadores de la especulación, del canon y de la prepotencia.

Por cierto… si pulsaste sobre la publicidad en estos momentos alguién 😉 está intentando averiguar quien le atizó por la espalda.