La cosa está que arde. Cafeterías que pagan por escuchar la radiopeluquerías que arman la de San Quintín por evitar a los agentes de la SGAE y asociaciones de comerciantes que se revelan para no pagar las cuotas que les reclaman las entidades de gestión. Y por si con ésto no tuviéramos bastante, nos quedahablar largo y tendido acerca del canon digital. Ese impuesto que pagamos sobre los soportes grabables, ordenadores y cualquier otro dispositivo electrónico en el que se puedan almacenar canciones.

El caso es que a estas alturas, la plataforma Todos contra el canon ha enviado una carta a la Federación de Municipios y Provincias (FEMP) para que los Ayuntamientos reclamen el canon digital que han pagado desde el año 2008.

Cierto es que en los últimos tiempos hemos asistido a un nuevo debate acerca del canon digital. La misma Comisión de Cultura del Congreso de los Diputados coincide en la necesidad de no culpabilizar al usuario que compra tecnología. Es por eso que la plataforma contra el canon ha decidido ponerse en contacto con la Federación de Municipios e instar a los Ayuntamientos a que reclamen todo lo que han pagado de más a la hora de comprar CD o DVD regrabables, ordenadores y otros dispositivos por los que también pagamos canon, puesto como es de esperar, éstos no han sido utilizados para registrar música o películas, sino para tareas propias de la administración.

Y como el dinero de la administración es de todos los ciudadanos, la plataforma solicita el reembolso de estas cantidades, pagadas previamente por la presunción de que un soporte va a ser utilizado para almacenar contenidos protegidos con derechos de autor. No hay que olvidar casos como el de la Junta de Extremadura y el Linex. Y es que la SGAE se embolsa más de 500.000 euros al año por los CD de este sistema operativo libre. Basta con multiplicar para hacerse una idea. Aunque la FEMP todavía no se ha pronunciado, la Federació Catalana de Municipis ha decidido enfrentarse a la SGAE, una entidad que cada año también sangra a cada municipio 50.000 euros por derechos de autor.