Estos americanos (Estado Unidenses)  son la "ostia".

¿ Veís… ?
¿Veis como no solo pasan estas cositas en españa?
Después decis que si aquí esto y lo otro… pero nuestros amiguitos americanos hacen mucho mas que nosotros….
Es que ya se sabe… estos americanos son la “repera”.

Si es que aún nos quedamos cortos…
Nos vamos a poner a pensar… mmmmmmmmmm…… no sé…..

¿Ya cobramos canon por pensar?

Porque lo mismo si piensas y tarareas para tus adentros una canción de CARIBE-MIX….. pues lo logico es que pagarás algo….

¿NO?

Una sociedad de derechos de autor americana, la DCMA,  ha conseguido cerrar un mensaje de twitter que cometía, según ellos, el delito de promocionar un nuevo disco. Algo incomprensible que vuelve a poner sobre la mesa el derechos de los usuarios, no ya a compartir, sino a promocionar música digital.

Poder y miedo, ese es el efecto que poco a poco están ganando frente a la multitud las sociedades de derechos de autor a nivel mundial. Sin darnos cuenta, estas sociedades privadas están invadiendo hasta el derecho de la libertad de expresión en la Red. Un claro ejemplo es el caso que nos ocupa. Recientemente, la DCMA (Digital Millennium Copyright Act) americana ha pedido a los responsables de Twitter eliminar contenido publicado por un usuario que hacía referencia a la filtración de un nuevo álbum de la banda The National.

Censura
¿El resultado? El comentario fue eliminado sin mediar palabra. El twitt en cuestión contenía un link que redireccionaba al blog personal del citado usuario, donde exponía con más detalles la situación. De una forma resumida, el blogger anunció la filtración del nuevo disco de la banda de rock The National, High Violet. Además, agregó una serie de direcciones. La primera llevaba a la tienda Amazon, para los interesados en adquirir, bajo encargo, el nuevo disco. Los otros dos enlaces facilitaban la descarga de una de sus canciones, Afraid of Everyne, composición que ya estaba disponible desde el 13 de abril para descargar de forma legal en Pitchfork. Podemos llegar a entender la eliminación de la información pública de Twitter si los enlaces proporcionaran el disco al completo. Por el contrario, el comunicado del usuario implicado en el percance no hizo más que promocionar un disco, algo parecido a lo que pueden hacer las tiendas online de música, que te proporcionan fragmentos de canciones para escuchar y después decidir si quieres comprarla o no dependiendo del grado de satisfacción.

No será la última
No es de extrañar que estos sucesos se vuelvan a repetir, más que nada porque no ha sido la primera ni será la última. Más si cabe teniendo en cuenta la fuerza que están tomando las redes sociales. Pero lo realmente importante es el trasfondo de la situación. Poco a poco estas organizaciones van contando cada vez más con el amparo de la ley, ya que es un negocio de bastante peso y da notoriedad. Ya no se limitan a prohibir el intercambio de archivos, sino que empiezan a pisar sobre una zona peligrosa, la censura. Las redes sociales, en pleno crecimiento, son un foco de información muy amplio y van a por ellas.